miércoles, 28 de abril de 2010

Cuestión de Actitud...

Esta mañana me encontraba en la Facultad de Teología cursando la cátedra de Culto y Adoración dictada por el doctor Daniel Plenc. En la clase un alumno propuso una comparación la cual quiero exponer a continuación pues presenta una importante lección espiritual:

En la Biblia encontramos dos historias similares de dos mujeres que tuvieron el mismo problema, pero sus actitudes fueron diferentes, y por lo tanto, sus resultados también.

En primer lugar, tenemos la situación de Sarai, esposa de Abram, a quien Dios le prometió una gran descendencia (Gén. 15:4-5). A partir del capítulo 16 de Génesis podemos notar que Sarai, decide hacer caso omiso a la promesa de Dios de otorgarle un hijo y frente a su problema, la esterilidad, le propone a Abram que tome por mujer a su sierva Agar para así lograr tener un hijo. ¿Las consecuencias? Abram tiene un hijo, el cual causará muchos problemas, tanto él como su descendencia al pueblo de Dios. Por otro lado, Abram tuvo grandes problemas conyugales debido a la poligamia.

En segundo lugar, tenemos la historia de Ana, quien también era estéril, pero que frente a su problema decidió recurrir a Dios, depositarle su problema y esperar una respuesta. ¿Cuál fue el resultado? En 1°Samuel 1:19 encontramos que Dios se acuerda de su pedido, y no solo le concede un hijo, sino que tal hijo llega a ser un gran profeta de Dios.

¿Conclusiones? Si bien es claro que más allá del error que cometió Abram al tener un hijo con Agar Dios cumplió su promesa otorgándole a Isaac (Gén.18), también es claro que tanto Abram como su esposa Sarai tuvieron que cargar con las consecuencias de tomar decisiones paralelas a la obra de Dios.

En contraste, se puede vislumbrar como Ana llevó su problema y su deseo de tener un hijo hasta Dios, confiando que Él haría lo más adecuado. Cabe destacar que la vida de su hijo Samuel fue, es y será una carta leía por el mundo, la cual nos demuestra una gran lección: No dudemos en llevar nuestros problemas, temores y pesares a Dios, pues Él es la gran solución.

“Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él; y Él hará” Salmos 37:5

2 comentarios:

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  2. muy buenooo!!! me encantó! voy a usar el tema para un programa del día de la mujer, mandame mas info, soy noe, no pablo, ajajaj

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